Carla de Oyarbide
Como en general no alcanza con usufructuar a más no poder cuanto recurso natural, animal o persona u objeto y etcéteras existan, o con contaminar cuanto río, pedazo de tierra o molécula de aire (lo que suele traer como resultado o como simple efecto colateral “algo” de destrucción o una leve alteración del clima –sino miren el continente asiático, por ejemplo, lo bien que la está pasando en la actualidad-, las empresas ya no saben más qué hacer ni que inventar para ganar más dinero, cueste lo que cueste o traiga las consecuencias que traiga.

Y como también hay de todo en la Viña del Señor –menos mal, viva la diversidad-, no les faltará algún millonario aburrido que, sin saber tampoco qué hacer con sus billetitos les abonará la módica suma de tres millones de euros para hospedarse unos días en el Hotel Galáctico que, como bien nos indica su nombre, estará localizado en el espacio, más específicamente, en la órbita de nuestra querida Tierra.

Galactic Suite es el nombre de esta compañía catalana que ha anunciado, para el año 2012, su proyecto intergaláctico al diario El País de España, además, le ha adelantado que el viaje con destino a la órbita terrestre se realizará desde una isla tropical –que aún debe adquirir- lugar en el cual, además, se preparará a los turistas espaciales durante 18 días previos al comienzo de su excitante aventura.

El viaje en sí mismo será a bordo de unos transbordadores especiales –que también todavía tiene que comprar- que serán una mezcla de cohete y avión comercial – ¡quiero ver eso ya! -.

Ahora bien, nada de pensar en suites estilo Sheraton o Hilton con servicio cinco estrellas que incluya un séquito de sirvientes, un lujoso room service, conexión a Internet vía wi-fi o ése tipo de cosas… no, no, no, esta habitación espacial será más humilde: tendrá forma de capsula y contará entre sus características más notables con amplios ventanales a su alrededor para poder divisar el espacio.

Es que uno de los objetivos principales de esta travesía será educativo. Según lo adelantado por la compañía catalana, se buscará durante la estancia en el Hotel Galáctico -que no excederá los tres días- impartir ciertos conocimientos científicos a partir de la observación en vivo y de la experimentación “espacial” a flor de piel.

Así que será cuestión de esperar menos de cinco años –y ahorrar en este tiempo unos tres millones de euros- para “embarcarse” y pasar unos particulares días en el Hotel Galáctico

Por el momento, me conformaría con viajar el próximo fin de semana al complejo de Chapadmalal… ja ja ja