Carla de Oyarbide
Adicta a los emoticones del Messenger… ¡Auch!

Sin embargo, debo admitir que: No es agradable chatear con alguien y comprender menos de la mitad de lo que el susodicho individuo intenta expresar gracias a la sobreabundancia de pequeños rostros sonrientes, perversos o vulgares, de bicharracos varios que van desde tiernos animalitos a personajes de cómics transformados, hasta objetos y palabras titilantes o con colores psicodélicos…

Por eso aconsejo –no lo tomen como un deber- sólo como lo que es, un intrascendente consejo de un intrascendente sujeto:

-¿No probaste con anteponer algún signo -el punto común y corriente (.) creo es el más adecuado- antes de colocar el método abreviado de teclado del nuevo emoticón que estás por robar??

Con esta mínima previsión –aunque claro también lo podés modificar con posterioridad-, podrás evitar poner a prueba la neurona de tu “interlocutor” (la mía, por ejemplo) ya que no deberá devanarse el seso tratando de entender lo que querés decir… Y, a su vez, las ventanas abiertas del Msn no serán un estrafalario gesticulario –neologismo de mi invención: conjunción entre gestual y muestrario, je je-

Antes de finalizar debo aclarar por qué dije robar anteriormente… es que sí, todos robamos –afanamos afanosamente, valga la redundancia- de nuestros amiguitos virtuales cuánto emoticón nuevo vemos…

Por ende, Yo Denuncio: Esto Es, Lisa y Llanamente, Tráfico de Emoticones

¡Cómo me gustan éstas porquerías!!