Carla de Oyarbide

El pasado 20 de julio no sólo ha tenido lugar la celebración de otro día del amigo, sino que ha sido un nuevo aniversario de la llegada del hombre a la luna (precisamente, el motivo fundante de la primera celebración) y si bien en El Blog del Vuelo solemos cubrir noticias e información sobre los acontecimientos que ocurren dentro de la atmósfera terrestre, éste ha sido un gran acontecimiento que bien merece la pena ser recordado.

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Más allá de dudas y controversias, aquél viaje del Apolo 11 que partía un 16 de julio de 1969, con más incertidumbres y ganas que certezas, ha marcado un ante y un después en el planeta, y sobre todo, en lo referido al ser humano y su expansión hacia lo alto, su proyección más allá de las estrellas.

Unos años antes del comienzo de la misión, en 1962, el por entonces presidente Kennedy ya aseguraba que Estados Unidos quería llegar a la luna no porque fuese fácil, “sino porque era difícil”, y como tal, encerraba un desafío. JFK denominaba a este deseo como “la aventura más grande y peligrosa en la que jamás se ha embarcado el hombre“.

Tras estos 40 años, y con los avances y cambios que han transcurrido, la denominación del primer mandatario norteamericano sigue siendo aún válida. Los protagonistas de aquélla hazaña fueron los astronautas (ya miembros del ilustre libro de la Historia) Neil Armostrong, Michael Collins y Edwin Aldrin.

Estos hombres bien conocían sobre la peligrosidad y desconcierto que encerraba el ambicioso proyecto al que se embarcaban, sabían que el resultado final de la misión era incierto y que las posibilidades que tenían de llegar a la Luna y regresar vivos a la Tierra era tan sólo de un 50 por ciento.

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Seguramente todavía hoy, tras cuatro décadas de aquél 20 de julio en el que finalmente el hombre pisó suelo lunar, sean muchos los que recuerden las imágenes, e incluso, haya miles de los 600 millones de espectadores que siguieron con ansias los pasos del Apolo 11 por televisión.

Como todo avance, como toda innovación, el llegar a la Luna no fue para nada tarea sencilla para estos hombres, y las dificultades que debieron sortear fueron muchas. Uno de los momentos de mayor zozobra fue el mismo descenso de la nave sobre la superficie lunar cuando el ordenador del módulo (comandado por Armstrong y Aldrin) sufrió una sobrecarga que hizo soltar una alarma.

Tras este primer susto, siguieron otros como cuando Armstrong debió improvisar y hacer uso de todo su conocimiento para evitar que la nave, por descuido y la complicación anterior, aterrizara sobre un cráter, finalmente, el Apolo 11 alunizó en una zona plana y apropiada cuando sólo restaban 30 segundos de combustible.

La frase tan esperada pudo escucharse en la base: “Houston, aquí Base Tranquilidad, el Águila ha aterrizado“, y todos allí recobraron la respiración. Así, estos tres astronautas con todo el equipo implicado escribieron una página dorada no sólo en el libro de la historia de los viajes espaciales sino también de la humanidad.

Publicado en El Blog del Vuelo


Carla de Oyarbide
De Musas y Amores

Gustavo Adolfo Bécquer cuenta con tres musas principales para escribir tanto sus Rimas como su prosa: las Cartas literarias a una mujer y también parte de sus Leyendas. Esas mujeres son la fuente desde donde fluyen sus mejores versos, sus palabras más auténticas, sus sentimientos más íntimos.

Su primer deslumbramiento por una mujer queda registrado en un cuaderno de su juventud, cuando tiene dieciseís años recién cumplidos. En esa especie de diario escribe tan sólo durante tres días, pero sirve de documento ineludible para encontrarse por primera vez con ese joven sevillano que ya se consideraba poeta y destilaba sesibilidad en cada exalación.

En esas hojas el joven Bécquer narra sobre el avistamiento casual en una calle de Sevilla de una muchacha de la cual estaba enamorado y creía fuera de la ciudad desde hacía un año: su corazón ya experimenta la turbación del amor, ese soliloquio mental en el cual una persona ocupa la totalidad del pensamiento, en el cual la imagen del ser amado se antepone a todo, subyugando incluso la propia voluntad y razón.

Julia Espín

Más allá de su arrobamiento adolescente, ya en sus años adultos debe enfrentarse una vez más con Cupido cara a cara: en pleno sufrimiento por la pobreza en la que vive y por su enfermedad, mientras deambula una tarde por las calles de Madrid, ve en un balcón a una joven llamada Julia Espín, y se enamora a primera vista.

Julia representa en las Rimas el amor ilusionado, la mujer idealizada que flota entre su mundo de ensoñaciones y la realidad que día a día golpea a su puerta; aquella que desea y no puede poseer como hombre, y que por lo tanto sólo puede incorporarla a su mundo interno y eternizarla para sí en sus versos. En síntesis, su amor con Julia sólo queda en el plano ideal, espiritual, no consumado.

Su segunda musa importante es Elisa Guillén, aunque ésta ya no ideal, sino corpórea y tangible. Se sabe que conoce a Elisa en Toledo a fines de 1859, y que tiene varios encuentros con ella, así queda documentado en una de las cartas que envía desde allí a su amigo Rodríguez Correa: “Nuevamente estoy en esta vieja ciudad de la calma, dedicado a descifrar el jeroglífico de sus piedras milenarias, y al mismo tiempo buscando un poco de reposo y un mucho de olvido para mi espíritu. Esteban Guillén y su hija Elisa me despidieron en el mismo coche, y antes estuve con ella en el sitio de todos los días. Cada vez siento más fuertes las ligaduras que acabarán de dejar completamente indefensa mi libertad...”

Su historia con Elisa no termina bien, luego de poco más de un año de citas y flirteos, Elisa se casa con otro hombre y deja a Bécquer en un estado de total desolación. De esta manera, el poeta sufre uno de los desengaños amorosos más importantes de su vida, desilución que marcará también un nuevo rumbo para su poesía.

Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas, me apoyé contra el muro, y un instante la conciencia perdí de donde estaba. Cayó sobre mi espíritu la noche, en ira y en piedad se anegó el alma ¡y entonces comprendí por qué se llora! ¡y entonces comprendí por qué se mata! Pasó la nube de dolor... con pena logré balbucear breves palabras... ¿quién me dio la noticia?... Un fiel amigo... Me hacía un gran favor... Le di las gracias. Rima XLII

Luego de esta decepción amorosa, Bécquer se casa con Casta Esteban, hija de uno de sus médicos. La relación con Casta es distinta a las antecesoras: no es ni ideal ni pasional, es realista y más mesurada, menos alborotada por un amor intenso; Bécquer encuentra en ella la calma y seguridad que necesita, una mujer de carne y hueso que lo respalde y le confiera un ritmo más sosegado a sus días.

Sin embargo, luego de siete años de matrimonio y tras una prolongada ausencia del marido de la casa familiar, el matrimonio se disuelve. Además, al ser Casta infiel, la ruptura del vínculo se desencadena precipitadamente.

Ya en sus últimos días, el poeta, enfermo y totalmente golpeado por los sucesivos desengaños amorosos, no deja de soñar con ese amor ideal que tanto deseó durante toda su vida, y nunca encontró, ese Amor que sólo pudo dar vida en su inmortal poesía.
Carla d. O.
Carla de Oyarbide
"Estoy empezando por el hombre en el espejo,
le estoy pidiendo que cambie.
Y ningún mensaje puede ser más claro:
si quieres hacer del mundo un lugar mejor,
hecha un vistazo en tu interior
y entonces haz el cambio"





Desde el primer momento que escuché esta canción me invadió... no puedo dejar de llorar al oírla, al escuchar y ver a Michael interpretarla... quizá algún día lo haga, cuando ya no sienta... o sí lo haga, sólo que ya no tenga ojos para hacerlo...
Carla de Oyarbide
Dinero, dinero...

Mienten por él

espían por él

matan por él

mueren por él


Así que lo llamas seguridad

pero puedo decir que sólo es

parte del juego del demonio

de la codicia y el deseo desmedido

No les importa

me arruinarían por el dinero

no les importa

me usarían por el dinero


Así que vas a la Iglesia

lees la palabra Santa

según el plan de vida

Es todo absurdo
No les importa

Matarían por dinero

lo harían o se atreverían

La pasión por el dinero


Saludas la bandera,

tu país confía en ti,

Ahora vistes insignia

y eres de los llamados "distinguidos"

y estás peleando en guerras

Un soldado lo debe hacer

Nunca te traicionaré o engañaré mi amigo pero...


Si me muestras el efectivo

entonces lo tomaré

Si me dices que llore

entonces lo fingiré
Si me das una mano

entonces la estrecharé

Harás cualquier cosa por dinero...


Cualquier cosa

cualquier cosa

cualquier cosa

por dinero

Mentiría por ti

Moriría por ti

Hasta incluso vender mi alma el diablo

(X2)


Seguridad?

En dónde residen tus lealtades ?

Es esa tu coartada?

No lo creo

No les importa

La arruinarías por dinero

Di que es justo

La demandarías por dinero

Quieres tu pedazo de oro

necesitas el toque de Midas

Apuesto que vendes tu alma

porque tu dios es tal

que no te importa

Matas por el dinero
lo harías o te atreverías

La pasión por el dinero

Estás afectado por la misma enfermedad

de deseo, glotonería y codicia?


Entonces mirálos

con sus grandes sonrisas

Los charlatanes inútiles... por que son los traidores


Si sabes que es una mentira

entonces jurarás

Si lo haces con culpa

entonces lo aguantarás

Si se presenta la oportunidad

entonces te animarás

Harás cualquier cosa por dinero...


Cualquier cosa, cualquier cosa, cualquier cosa por dinero

Mentiría por ti

Moriría por ti

Hasta incluso vendería mi alma al diablo (x4)


Dices que no lo harías

ni por todo el dinero del mundo

No lo creo

Si me muestras al hombre

entonces lo entregaré

Si me pides que mienta

entonces se lo diré

Si estás luchando con Dios

entonces lo mandaré al infierno

Harás cualquier cosa por dinero


Estribillo


Hasta incluso vender mi alma al diablo (x10)

Traducción de la letra de la canción Money de Michael Jackson... del álbum History (1995)

más que claro... Descansa en Paz Michael

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