Carla de Oyarbide
Llegó el bendito día de las elecciones. Más allá de los resultados que, espero, realmente expresen la voluntad de la mayoría, siento un gran alivio… ya últimamente me estaba exasperando tanta propaganda política por todas partes.

En teoría, desde el cierre de las campañas y la posterior veda política, no se puede hacer propaganda política… se entró en el período de silencio para abocarse de lleno –en alma y espíritu- al “tiempo de reflexión” necesario para votar a conciencia y con responsabilidad. Claro que, para ello, se requiere previamente saber qué es lo que se está haciendo: eligiendo a las futuras autoridades políticas –nacionales, y en varios distritos del país también provinciales y municipales, incluyendo a legisladores también-.

Para eso concurrimos hoy Señoras y Señores a los colegios y/o clubes: para votar, para elegir, para poner en práctica nuestro derecho y deber ciudadano –por si es necesario recordarlo, lo repito nomás-.

Bien, de cualquier forma éste no era el objetivo del presente post, sino el siguiente:

Estimados diagramadores y editores del diario Clarín: ¿creen que somos tontos? ¿Mirá si la foto de esos dos pingüinitos dándose un piquito es para ir en la tapa del periódico con mayor tirada del país? No es por desestimar a los hermosos animalitos que, son de por más bellos, pero ¡no me chupo el dedo!...

Claro, Carla, no seas mal pensada, ¡dáte cuenta que es realmente porque son la gran novedosa atracción turística de Chubut!! ¡El boom de Punta Tombo!

Dejando de lado a los dos simpáticos animalitos:

Queridísima Nancy Dupláa, disculpá mi falta de tacto, pero te juro que por un momento te vi y pensé que eras nada más y nada menos que la candidata oficialista Cristina Fernández de Kirchner… ¡uyy que mal debo estar de la vista! ¡O en qué paranoica incurable me he convertido!!

Aunque, debemos reconocer que tu look es bastante parecido al de la senadora…

¿Será casualidad también??

Carla de Oyarbide
Debe ser… una sensación única, indescriptible, además de ser, claro, uno de los estados más experimentados en todos estos miles de años desde que el ser humano es… algo tan increíblemente mágico y particular: el quid del misterio de la vida.

Imagino tener ese germen sagrado en el interior, pasar por el proceso mismo de la creación, ser el receptáculo del inicio de una nueva vida… sólo puedo imaginarlo, por el momento… de cualquier manera, me eriza la piel –será que en toda mujer, más allá de excusas o miedos, habita una madre en potencia-.

Hoy miro tu rostro y está iluminado (y no es metáfora, es literal). Percibo tu aura distinta, la energía sutil que me electrifica también, de algún modo (no es chiste). Te veo. Te veo mujer. Te veo sensible. Veo el amor. Se te escapa por la sonrisa, sale a borbotones de entre tus dientes, se proyecta por tus orificios, fluye desde cada uno de tus poros…

Hoy eres más sagrada que nunca. Ya lo eres –por el simple hecho de ser-, pero hoy eres dos en uno, o uno en dos, no importa… eres sagrada.

No sé si algún día tendré la bendición de gestar una vida –sólo Él lo sabe-, pero tampoco importa ahora. No es el meollo de la cuestión… hoy siento de algún modo con vos –y con el alma que está supervisando muy de cerca todo el proceso-, como también he sentido con Ella, y con ésa otra ella… En ti y contigo estoy creando también… y es un milagro. Es único. Es.


Carla de Oyarbide
Si pudiera encontrar un modo de hablar,

sin que las palabras fuesen meros sonidos

en tus oídos ni se las llevará el viento

a deambular.

Si pudiera decir que sí o que no

cuando quisiera sin miedo

a enojos, represalias ni

más huecos.

No quiero tus falsos besos

No quiero comer más de

tus mendrugos.

No quiero otra mentira piadosa

ni un conjuro pasajero

ni otra noche pasional.

Mirá esta noche el cielo y

decime que ves allí, me dirás:

Veo el cielo de noche, yo diré:

Veo todo tu cuerpo.

Mirá esta noche las estrellas y

decime que ves allí, me dirás:

Veo las estrellas, yo diré:

Veo tus ángulos, tus lunares,

tus ojos.

Mirá esta noche la luna y

decime que ves allí, me dirás:

Veo la luna, yo diré:

Veo tu cara, te veo a vos.

No quiero tus abrazos vacíos

No quiero beber más de

tus desperdicios.

No quiero otra promesa sin cumplir

ni un embrujo ficticio

ni otro hechizo sexual.

Si pudiera tocarte y sentirte,

saber que estás presente y

no vagando como las mismas

palabras que digo y vos sólo

las ves pasar.

Si pudieras entender que lo mío

es real y no sólo un beso, un abrazo,

una palabra vacía.

No sólo un cielo,

estrellas y luna.

Lo siento, pero a mí,

no todo me da igual.

Carla de Oyarbide
La necedad humana me exaspera… (¿Yo también seré necia y no me daré cuenta de ello?) Horroroso. Peor aún cuando esa necedad la percibes en alguien de tu entorno, en alguien que amas. Peor aún, en un miembro de tu familia cercana.

Definitivamente, la convivencia no es sencilla.

Me altera que se metan con la gente que "elijo". Que seas familia no significa que tengas derecho a desmerecer a alguien “extraño” a la familia: ¿no comprendés que también puedo elegir con quien quiero estar, compartir parte de mi vida o sólo frecuentar?

Encima, tu necedad adquiere tintes de superficialidad… me duele, en el fondo, duele.

Duele porque te amo. Duele porque sé que todo vuelve… lo bueno, y lo malo. Boomerang. Ley superior.

A mí también me van a volver mis necedades. Por eso, sólo puedo mirar hacia abajo, y callar.

Carla de Oyarbide

WoW… ¿Error “casual” en el sitio web de El Mundo (España)? Mmm… ¿Error de tipeado?... ¿O será que me dormí bajo el efecto de la yerba mate (a lo mejor mezclada con alguna otra hierba sin mi consentimiento), estuve en coma o me metieron (por simple entretenimiento) en una cámara de crioconservación y cuando recobré la conciencia, las elecciones ya habían pasado??

La verdad me llamó la atención que, a poco menos de un mes de la celebración -en este caso, extraño término para ilustrar el acontecimiento- de las elecciones nacionales, la versión digital de El Mundo (periódico español) titule de este modo: aseverando que Cristina Fernández de Kirchner ya es Presidente (Ah, dicho sea de paso, señores: no es presidenta, ¡es presidente!)… tan sólo porque las archi renombradas (cuestionadas y hasta resistidas) encuestas más “importantes” la dan como ganadora.

Decí que no fue el titular de un diario argentino sino... Manipulación de opinión pública… Para mi descentrado punto de vista, quieras o no, anticiparse a los hechos, cuando todavía falta tanto (casi un mes no es poco) no deja de ser una especie de manipulación mediática…

-Cuanto menos me figuro una gran mano imaginaria (pero no por ello ineficaz), con garfios como ganchos al mejor estilo del Capitán Garfio (obvio), que intenta moldear los ya reducidos cerebros de los cansados ciudadanos argentinos para inclinarlos hacia cierto lado de la balanza-.

¡Mmm, me parece que mejor me voy a tomar más mate (hasta volverme verde), me autoinduzco con auxilio de algún fármaco un estado de coma o me meto solita en una cámara de crioconservación para salvarme de lo que se aproxima!

;-P