Les presento a Phyllis Turner, una simpática mujer australiana de 94 años que recibió ayer su posgrado (master) en ciencia médica otorgado por El derrotero estudiantil de Phyllis tuvo un impasse –de muchos años- cuando a los 12 cuando tuvo que dejar la escuela para ayudar a su madre a cuidar a sus hermanas cuando su padre las abandonó. Luego, más de 60 años después, retomó sus estudios cuando, casi con 70 años, ingresó a
En el 2002 se recibió con honores y, más allá de su edad, no se conformó y siguió perfeccionándose eligiendo un posgrado en ciencia médica.
¡Aplausos para esta mujer! Un ejemplo de tesón, fe y voluntad de autosuperación… no importa si uno es joven, viejo, hombre, mujer o hermafrodita, lo único que importa es la determinación de hacer (o de ser) y el esfuerzo diario. .. el espíritu no tiene edad ni color ni religión… sólo tiene amor, fuerza y grandeza.

