Necesitás dinero para:
-Imprimir y fotocopiar los requeridos currículum vitae.
-Revelar, imprimir y/o fotocopiar la foto carnet o de rostro, por lo general, y/o de medio cuerpo y/o cuerpo entero para aquéllos trabajos en donde cuenta, por sobre todas las cosas, tu apariencia física -sobre todo en el caso de las mujeres-.
-A su vez, fotocopias de: las tres primeras páginas de tu documento, la libreta sanitaria, el comprobante del número de CUIL, el comprobante de buena salud, de buena conducta a veces también, tu partida de nacimiento, tu título de estudios y demases, tu registro de conductor otras veces… una boleta paga y otra impaga, la primera página de tu agenda y tu última carta de amor –Ah, ¡no, de esto último creo que todavía no!!-.
-Alguna carpeta, folios o sobres varios para llevar y presentar toda la papelería antes mencionada.
-O bien, es posible, que arremetás también la búsqueda online, lo que te significará invertir tiempo y dinero en Internet.
-Tener ropa presentable (¡la buena presencia siempre debe decir: Presente!) y calzado acorde también.
-Una colonia, perfume, antitranspirante o al menos, desodorante de ambientes para colocar sobre tu piel y/o ropa y oler agradablemente. (Igual no lo hagás a la francesa por favor)
-Si tenés auto, para el combustible, si no tenés auto, para los boletos de colectivo o taxis o lo que sea que te tomés –a no ser que caminés, lo que representará a su vez mayor desgaste de la suela de tus zapatos- para ir a las entrevistas y para volver posteriormente.
-Algún paquete de pastillas, caramelos o chicles para tener siempre aliento fresco y matar el aburrimiento mientras esperás tu turno –si optás por el chicle recordá sacártelo antes de pasar a la entrevista, no queda bien estar masticando enfrente del Gerente o Símil de R.R.H.H de la empresa, ¿viste?-.
-Si te tienen un rato largo esperando, lo que suele suceder, y te dio hambre tendrás solo dos opciones: o dejás que tu estómago ruja, aúlle o ladre y que las personas que te rodean miren buscando quién es el responsable de esos extraños ruidos o invertís tus últimas chirolas en algún paquete de galletitas o algún otro comestible.
Necesitás además armarte de mucha paciencia para soportar:
-Llenar y llenar formularios con miles de preguntas e inquisiciones mínimas sobre tu persona, tu estudio, tu experiencia laboral y tu vida en general.
-Enviar una y otra vez el CV a distintos lugares (sitios de Internet, consultoras, direcciones de correo, electrónico y postal, etc.)
-O sino también, recorrer en persona uno y otro sitio en el cual considerás que podés tener la posibilidad de dejar tus datos con el propósito de que alguien se apiade de vos y te tenga en cuenta en alguna futura búsqueda de personal (Aquí agreguemos también el costo del transporte o de la suela de tu calzado).
-Llegado el momento de las entrevistas, para pasar por todaaas las instancias que son requeridas: grupal, de a dos, personal, individual, colectiva, en la oficina, en tu casa, en la calle, con el de
-Esperar a que se comuniquen con vos –si lo hacen- para darte una respuesta, de acuerdo si tu perfil “encajó” o no con el perfil buscado…
Y por último, necesitás también:
-Unas cuantas velas para encender a todas las vírgenes, los santos, los mártires, los beatos, los dioses, etc., etc.
-Varias estampitas…
-Algún teléfono de algún brujo o parapsicólogo para hacer algún sortilegio que te ayude…
NO, es CHISTE, je…
Sólo acordáte de:
-Creer en vos mismo. Confiar.
-Perseverar y no bajar los brazos.
-Rezar y tener fe (en lo que sea que la tengas, no importa…)
-Pensar siempre en positivo.
-Y no te olvidés que todo sirve, de todo se aprende… =)

