Carla de Oyarbide

Catorce años. Y están iguales.

"Parece mentira como pasa el tiempo" (debe ser una de las frases que más veces ha sido pronunciada en la historia de la humanidad).

Creo que no habría que contabilizar ni el tiempo ni la edad de uno en años, ¿qué importa tener 20, 40 ó 70 años?... Si es estrictamente necesario llevar un conteo de la vida prefiero hacerlo en experiencias, momentos felices, sonrisas y en lecciones aprendidas.

Ayer nos reencontramos, después de muchos años sin vernos, con algunas compañeras de la escuela primaria... muy loco. Con algunas de ellas nos habíamos visto o al menos cruzado alguna que otra vez en todo este tiempo, con otras, hacía 14 años que no nos veíamos, desde que egresamos de séptimo grado (soy de la camada vieja, pre-EGB).

El comentario primero y unánime fue: “Estás igual”… menos mal, debe ser que todavía somos unas “niñas”, debe ser que no hemos cambiado tanto: alguna que otra marca de expresión más, la piel un poco menos tersa, rasgos más definidos, cuerpos más estilizados, pero el conjunto se mantiene.

(No creo que si nos volvemos a ver dentro de otros 14 años más, digamos lo mismo, glup)

En fin, fue loco, divertido, un tanto nostálgico y… muy anecdótico.

Etiquetas: | edit post