Carla de Oyarbide

Podría intentar saltar desde donde estoy

Podría saltar intentando estar donde estoy

Tengo dos opciones: dejo o tomo

Si opto por la primera opción, intento saltar

Si opto por la segunda, salto intentando

Resolución: me dejo, me tomo

Esto que parece un juego de palabras sin sentido, una estupidez mental volcada en palabras, es muy cierto… absolutamente verdadero en este momento, en este mismo instante en el que estoy. Es tan real, casi fatídico

Y, ¿dónde estoy? Ésa es la pregunta natural que surge: estoy en el último nivel de un edificio de catorce pisos, con ambos pies levemente apoyados –en puntillas casi- sobre la cornisa de la terraza…

¿Vieron como, de repente, todo cobra sentido?

Si intento saltar desde donde estoy: caída libre. Game over.

Si salto intentando estar donde estoy: vuelvo a la terraza dando un brinco, pero para la dirección contraria –es decir, atrás-.

Dejo o tomo: dejo o (re) tomo la vida –por más extremista que suene, es así, no hay otra-. Cedo o asumo. Muero o vivo.

Resolución -tras optar por la segunda opción-: Me dejo, me tomo

Me dejo de joder, me tomo un whisky

Joder, whisky.

Pero ése ya es otro dilema

Etiquetas: | edit post