sin que las palabras fuesen meros sonidos
en tus oídos ni se las llevará el viento
a deambular.
Si pudiera decir que sí o que no
cuando quisiera sin miedo
a enojos, represalias ni
más huecos.
No quiero tus falsos besos
No quiero comer más de
tus mendrugos.
No quiero otra mentira piadosa
ni un conjuro pasajero
ni otra noche pasional.
Mirá esta noche el cielo y
decime que ves allí, me dirás:
Veo el cielo de noche, yo diré:
Veo todo tu cuerpo.
Mirá esta noche las estrellas y
decime que ves allí, me dirás:
Veo las estrellas, yo diré:
Veo tus ángulos, tus lunares,
tus ojos.
Mirá esta noche la luna y
decime que ves allí, me dirás:
Veo la luna, yo diré:
Veo tu cara, te veo a vos.
No quiero tus abrazos vacíos
No quiero beber más de
tus desperdicios.
No quiero otra promesa sin cumplir
ni un embrujo ficticio
ni otro hechizo sexual.
Si pudiera tocarte y sentirte,
saber que estás presente y
no vagando como las mismas
palabras que digo y vos sólo
las ves pasar.
Si pudieras entender que lo mío
es real y no sólo un beso, un abrazo,
una palabra vacía.
No sólo un cielo,
estrellas y luna.
Lo siento, pero a mí,
no todo me da igual.


