Carla de Oyarbide
Hay una palabrita que últimamente leo a más no poder y me trastorna de manera absurda: Proactivo.
Serán los casi dos meses que llevo trabajando en una receptoría de avisos clasificados, o, a lo mejor, será precisamente el hecho de que leo esos anuncios –los de pedido de personal puntualmente- con exhaustivo detenimiento porque pronto pasaré a formar yo una más en las filas de los desempleados (eso, tema aparte). La cuestión es que la leo una y otra vez, casi todos los días, en casi todos los avisos. Me altera. No sé por qué pero me altera. PROACTIVO.

Creo que estamos en la era PRO, hace un tiempo ya que todo es PRO (hasta el relativamente nuevo partido político que dentro de unos meses asumirá las riendas de la Capital Federal). PRO: algo favorable o a favor de… prototipo del progreso progresista, o algo así.

He aquí, tomados al azar, dos ejemplos de avisos clasificados del rubro de solicitud de personal que contienen dicho término:

Ingeniero Mecánico para producción:

Nos orientamos hacia una persona con excelente manejo de relaciones interpersonales, proactiva y ordenada. Deberá contar con los conocimientos de normas ISO, realizar lectura de planos y aplicación de 5 S.

Será responsable de cumplir con la producción, organización y gestión del área a su cargo.

Deberá contar con disponibilidad horaria para realizar turnos rotativos y dedicación full time. Se valorará especialmente la experiencia en puestos similares, no menor a dos años.

Para integrar nuestro equipo de trabajo, en campañas nacionales e internacionales, de Customer Service o Ventas.

Es necesario cumplir con los siguientes requisitos:

  • Edad de 20 a 40 años.
  • Experiencia en ventas y/o Customer Service (no excluyente).
  • Proactivos, dinámicos.
  • Estudios secundarios completo (Excluyente).

Disponibilidad:

  • Lunes a Viernes de 15 a 21 hs. + Sábado de 09 a 14 hs.
  • Sábados y Domingos de 06 a 18 hs. (turnos de 4, 6 ú 8 horas).

Se ofrece:

  • Excelentes condiciones de contratación.
  • Capacitación permanente.
  • Plan de carrera de acuerdo al desempeño.
  • Excelente clima laboral.

Es decir, se solicita una persona PROactiva, con grandes ideas para PROmover eficientemente los servicios de la compañía contratante, otorgándole a cambio la exclusiva oportunidad de PRObar todos sus conocimientos y de enfrentar el constante desafío de PROceder de acuerdo a sus más elevadas habilidades.
Sólo se le solicitará al nuevo empleado que PROcure cumplir con los objetivos comunes para lograr así un PROducto acorde a las necesidades de los clientes y PROpagar el éxito comercial en PRÓdigo beneficio PROcomún.
La empresa contratante cumplirá a rajatabla la PROmesa de ofrecer posibilidades de crecimiento y de PROmoción dentro de su misma estructura jerárquica.
El sueldo percibido por el nuevo empleado y dichas posibilidades de crecimiento serán acorde a la PROporción del compromiso y la responsabilidad demostrada en el más PROlijo cumplimiento de sus funciones.

Aclaración: No se busca un PRÓculo –jurisconsulto distinguido de la época romana- ni un PROhombre, ni mucho menos un PRÓcero –un individuo de por más eminente-. Sólo se requiere un PROmotor PROmedio con la PROpiedad necesaria para cumplir con el PROfundo PROpósito empresarial.

Gracias.

Esto sí que es PRO, leamos ahora entre líneas. Te sugiero una posible traducción -se aceptan otras-:

Si sos el gran afortunado de conseguir el trabajo en cuestión, sólo se le pedirá a tu personita que esté activa casi las 24 horas del día y que durante su encierro laboral no haga otra cosa que mover enérgicamente su cuerpo al compás de las órdenes de su superior o de la demandante clientela vociferante.
Serás uno más de los zombies urbanos que cuando llegue la ansiada hora de salir de su trabajo (si es que llega) no le queden más ganas de nada: ni siquiera de caminar los 30 pasos hasta el auto para regresar a casa…
Y que ni se te pase por la cabeza intentar
ir , algún día de la semana, a algún bar cercano a tomar algo con amigos, solo, con la pareja o con quién sea, ya que serás uno más de los que tengan que ceder hasta la médula en PRO de --??????--. Serás uno más de los que no habrá médico ni curandero ni hechicero ni nadie que le cure el agudo dolor en las articulaciones y huesos.
Pero no te desesperés, ya que si no te es posible volver a tu hogar por tus propios medios podés considerar la posibilidad de dormir en tu mismo lugar de trabajo o en algún ducto próximo o, lo que es una
mejor opción -siempre y cuando el bolsillo te lo permita- pagar una habitación en algún hotelucho de las inmediaciones.
¿Para que te digo esto?, no lo sé… de cualquier manera, tené bien en claro que seguirás siendo un ser común -por más que te prometan lo contrario- un argentino más que, con suerte, pueda tener todos -o casi todos- los días algo de comer sobre la mesa, y -por favor, que esto que te voy a decir no provoque una fuerte moción en ti- no olvides que si por esos golpes benéficos del destino (o por el propio sudor de tu frente y tus axilas) hoy tenés sobre ella doble porción, guardáte una para mañana porque nunca faltará el compañerito “lijo que te lijo el piso” que ayude a que te den una soberana patada en el culo… y te encuentres una vez más en la difícil situación de ser un hombre -o mujer, según tu entrepierna- que tenga que partir otra vez… ¡y desde cero!!
Más allá de todo lo negro que esto pueda parecer, por favor, no apagués nunca ese motor interno que te impulsa: buscá siempre, por el más correcto medio, crecer, progresar… y que no sea sólo a un nivel material sino también –después de todo, el más importante- espiritual.
Aunque me esté yendo por las ramas (que tanto me gusta) no voy a finalizar sin antes recordarte que -al margen de las empresas que en definitiva buscarán su beneficio, o de ese compañerito “lijo que te lijo el piso”- siempre habrá alguien como vos con una desafectada cuota de piedad. Alguien que muy posiblemente también tuvo que pasar por situaciones similares a la tuya, y – en un rapto de inspiración casi divina- fundó un pósito para marginados laborales...

En la brevedad, casi con seguridad, me podrán ver por allí…