Carla de Oyarbide
Algo estuve pensando al respecto (en un momento de total aburrimiento)...

Creo que experimentar este estado anímico es muy peligroso porque es en esos momentos de so
B
erano embole en los que la mente aprovecha su más austera soledad y se lanza desesperada en un cr
U
cero abismal. Comienza su imprudente tr
Ravesía sin propósito alguno y sin una meta prefijada po
R nuestra volundad. Ella comienza desnuda su recorr
Ido y se va moldeando de acuerdo a cuanta idea loca, original, aburrida o
Mentecata se le cruce por el camino. Así, desbordante de del
Irantes bollos mentales emprende su peregrinaj
E sin son ni ton, que uno nunca sabe a dó
Nde lo puede llevar. Se puede terminar, li
Teralmente, en el lugar más insólito y des
Opilante.

SeríA bueno saBer cuando la mente está jUgando esas extRañas pasadas paRa interrumpIrla justo a tieMpo, justo antes de comenzar a escrIbir tontErías como ésta. Si te digo que No me aburrí escribiendo esTo te mientO.